sábado, 26 de mayo de 2012

El ácrata de la Magallania

Supongo que si eres fan de Jules Verne, conocerás la novela de Los náufragos del Jonathan, una de las supuestas obras póstumas del autor. Pues bien, El ácrata de la Magallania es la versión original. Pero vayamos por partes.

Verne escribió por contrato editorial, y estaba obligado por él a crear un número determinado de volúmenes, con un tamaño mínimo, al año. Conforme se fue haciendo mayor, la presión editorial fue disminuyendo poco a poco hasta sus últimos años.

Esa obligación supuso que Jules, dado que era un gran trabajador, muriera con una docena de novelas terminadas sin publicar y otras por acabar. También es cierto que, pese a toda la experiencia acumulada, la mayoría de ellas dejaban mucho que desear, y es que Verne, en sus últimos años, acabó bastante desilusionado de absolutamente todo, problemas médicos aparte.

Por lo tanto, una vez muerto, su hijo Michel, junto al editor (el hijo de Hetzel), se dedicó a modificarlas y ampliarlas quizás en un afán de sacar más rendimiento a los libros. 

Luego, a lo largo de los años, han ido apareciendo las versiones originales, quizás en un intento por parte de los familiares de, o bien mantener vivo el recuerdo de un autor que comienza a perderse un poco, o bien de ir obteniendo, poco a poco, nuevos ingresos.

En general y para los expertos, las obras originales son mejores que las modificadas en todos los aspectos. Personalmente, y aquí sé que voy contra corriente pese a poder justificar mi opinión, la mayoría de las novelas modificadas o terminadas por Michel son bastante mejores, al menos desde un punto de vista estrictamente literario. Cierto es que Verne escribió lo que escribió, y está bastante mal eso de rehacerlo.

Pues bien, Los náufragos es la versión modificada y ampliada de En Magellanie, la obra original, que ha sido editada, en lo que creo que es una buena traducción, por Erasmus Ediciones.

Y digo buena traducción porque su lectura conserva todo lo que hace a Verne: esas descripciones de la naturaleza largas y muchas veces pesadas por lo prolijo del detalle y esas frases repletas de comas e inserciones. 

Si bien es cierto que el estilo acompaña, el argumento, siento decirlo, no. Si ya la obra modificada resulta un tanto lenta y pesada, en esta versión original el grado de truñismo se ve centuplicado, ya que la diferencia entre ambas ediciones consiste en más o menos la ampliación de los tres últimos capítulos con una serie de aventuras que a mi modo de ver enriquecen una obra sosa, lenta y que, excepto la idea contenida, no deja de ser una mezcla de panfleto geopolítico.

Debemos dar gracias a Michel por mantener el núcleo de la novela. Se ha sabido que las ideas de Verne eran bastante liberales y librepensantes, y quizás este libro quiera ser un testamento de su ideología más profunda. Pese a las muchas tonterías que he leído por ahí, el meollo de la obra no está en que Verne quiera expresar la idea del anarquismo, sino en el hecho de que dicho anarquismo, por la propia naturaleza del hombre, es imposible.

Kaw-Djer es un anarquista ateo que sobrevive en la punta sur del continente americano, en donde ayuda a los nativos en lo que puede y vive sin patria, sin Dios, sin amo. De repente se ve envuelto en el naufragio de un barco que llevaba colonos a África. Tras chocar contra unas rocas, los colonos se ven abocados a sobrevivir en la isla y, con la ayuda de Kaw-Djer, consiguen pasar el primer invierno sin problemas.

Posteriormente, tras varios años de éxito, lo que se ha convertido en una colonia libre sufrirá varios problemas. Aquí es donde mayormente difieren las dos versiones. En la original el tema se cierra con tres capítulos y la novela queda seguramente cortada con la inauguración del faro. En la modificada asistimos a aventuras varias, aunque de desarrollo bastante lento, y finaliza con el personaje, de nuevo, completamente solo, decepcionado y abandonado a sí mismo.  

Como ya he mencionado, toda la médula del libro está en que Kaw-Djer, que comienza siendo un librepensador ácrata, termina dándose cuenta de que el anarquismo no funciona, comenzando por los problemas que otros anarquistas crean en la colonia y terminado siendo lo que más odia aunque sea por aclamación popular: un dictador y, lo que es peor, creyendo, en cierta medida, en Dios.

La diferencia con todo lo leído sobre el tema está en que en los demás sitios no se dice que, al final, Kaw-Djer (o el propio Verne) se da cuenta de que el anarquismo y otras ideologías más o menos socialistas no son posibles por cómo es la sociedad como un conjunto, y en la novela es más que evidente la transformación del personaje desde su libertarismo hacia la dictadura pese a toda su oposición.

***

Ya solo me falta comentar algo sobre la edición leída. Nada que objetar al formato ni al texto, pero sí a la solapa interior y al hecho de que el libro viene completamente desnudo, sin ni siquiera unas pequeñas palabras sobre cómo se encontró el manuscrito.

En la entradilla de la solapa se cometen varias inexactitudes, todas ellas achacables al desconocimiento de quien la haya redactado, pero que quedarían en meramente testimoniales si no fuera porque la edición adolece de lo mismo que se achacó a Michel respecto a Verne: la manipulación de los textos. Y es que el título original es En la Magallania mientras que en la edición actual se lo llama El ácrata de la idem. Añadamos que el autor aparece como Julio Verne y no como Jules Verne, que es como debería ser, y hace que la edición quede un tanto sospechosa.

En fin, son cosas de los editores.

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