viernes, 9 de marzo de 2012

El archivo de los Viudos Negros, Isaac Asimov

Esta es la tercera o cuarta recopilación de las historias de misterio de los Viudos Negros, que aparecían en la revista Ellen Queen’s Mistery Magazine. Es el único volumen de la serie que tengo, y no recordaba por qué no había comprado más dada mi afición por Asimov en la época en que se publicaron.

Tras leer este libro de nuevo, ya recuerdo por qué.

***

Cada cuento sigue una misma pauta, repetida en todos y cada uno de ellos: un grupo de viudos se reúnen una vez al mes en un restaurante de lujo a cenar, y uno de ellos debe traer un invitado, que a su vez debe contar un misterio que todavía esté sin resolver.

Las tres cuartas partes del cuento se pasan en conversaciones banales que poco o nada tienen que ver con el misterio, y en el resto se plantea y se resuelve el misterio. Pero no lo hará ninguno de los asistentes, sino que será el camarero que los atiende quien lo haga.

En general no suelen ser temas de asesinatos ni temas similares, sino que son pequeñas cosas o pequeñas dudas que muchas veces tienen muy poco interés para un europeo ya que son elementos de la cultura y saber norteamericano. Por ejemplo, se resuelve alguna duda sobre un presidente norteamericano, o un acertijo sobre el logotipo de una marca de combustibles, y cosas así.

Y es por eso por lo que no compré más: son historias aburridas sin mucho interés. Supongo que viniendo de Asimov, y estando publicadas en una revista de misterio, los acertijos y la narración podría resultar interesante para los aficionados al tema, pero desde luego no para un lector generalista a no ser que quiera leerse a Asimov al completo.

***

La razón por la que he leído este libro es un tanto peregrina. Compré el libro de Rodolfo Martínez sobre Asimov, lo que me trajo gratos recuerdos. Un repaso a mi biblioteca (de papel), me hizo poner en la pila de libros-p pendientes de leer el Opus 100, Opus 200 y las Memorias (versión en castellano de I, Asimov). Y mirando mirando vi este volumen que ni siquiera recordaba tener, y mucho menos haber leído.

Y ahora sé por qué lo olvidé. ;-)

No hay comentarios:

Publicar un comentario