lunes, 17 de octubre de 2011

La caza del meteoro, Jules Verne

La caza del meteorio es una de las obras póstumas de Verne (escrita alrededor de 1898) que modificó su hijo antes de la publicación y la única que, a decir de los expertos, continua manteniendo el espíritu original. Ignoro si es una de las obras de las que se posee el manuscrito original, y por lo tanto se conoce todo lo añadido, pero hay una cosa clara: Zépiryn Xirdal es añadido de Michel Verne.

Queda por tanto bastante claro el argumento original respecto al final. Ignorando al citado personaje, y quizás a Seth Stanford y a Arcadia Walker, el argumento original podría no estar muy lejano de lo siguiente.

El profesor Forsyth y el doctor Hudelson, ambos de forma simultánea, localizan el meteoro en el cielo de Whaston, lo que les lleva a pedir la prioridad en el descubrimiento y la consiguiente pelea local entre ambos, con la separación del noviazgo del sobrino e hija.

Al cabo de unos días nublados, el meteorito reaparece y ambos son capaces de calcular de forma erronea la trayectoria. Finalmente, los observatorios profesionales toman el control y determinan que el bólido caerá en el lugar descrito de Groenlandia.

Tras la pelea de ambos y todos los sucesos que se narran en la historia, quizás por un rayo, o una tormenta, o por cualquier otro evento, el meteorito cae al mar y desaparece.

Al argumento original podríamos añadirle la pareja que se casa en el primer capítulo, se divorcia a la mitad y se vuelve a casar al final, como complemento picante al ya de por sí insulso noviazgo de los los protegidos de los dos astrónomos.

Añadamos también a Zéphiryn Xirdal como mano negra que modifica la trayectoria del meteorito y su actuación al final y obtendremos el argumento definitivo con el que se ha presentado la obra, enriqueciendo lo que de seguro era un desarrollo originalmente bastante pobre.

Siendo una novela del tercer ciclo de Verne, ni es pésima ni contiene los típicos temas catastróficos, sino que se trata más bien de la enésima revuelta al mito espacial y telúrico al que ya hemos asistido en obras de mayor enjundia como son De la Tierra a la Luna, Alrededor de la Luna, El secreto de Maston y Héctor Servadac. Más bien asistimos a la creación de una novela del Verne más bajo y quizás más derrotado literariamente.

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