viernes, 28 de abril de 2023

Virginia Edition, o cómo leer las obras completas de un autor (II). La preparación

 Ya he dicho que se trata de cuarenta y seis volúmenes, todos ellos encuadernados en piel marrón, de diferente número de páginas cada uno, pero mismo tamaño y tipo de fuente, así como de estilo interior. Cada tapa, título y autor aparte, dibuja un anagrama, que es diferente para cada tomo. La obra viene desordenada respecto a las fechas de publicación, aunque parece que en primer lugar aparecen la mayoría de juveniles, seguido de las novelas más largas y finalmente las de no ficción. Asimismo, aparte de las recopilaciones oficiales de cuentos, a saber, la Historia del futuro y el Universo Expandido, tenemos dos tomos más, estos recogidos de forma cronológica, con los títulos de Creating a Genre y New Worlds. Hay otros volúmenes que todavía ignoro qué contienen, pues no les he quitado el plástico que los envuelve, aunque por el título son novelas (que sí, que lo he mirado en interné y son novelas o no ficción). 

Aparte de los libros, trae dos posters de calidad cuestionable, un tríptico de publicidad y un libretito con algunas citas de Heinlein, como la de TANSTFAAL.

El listado de los títulos de los volúmenes es:

 

1              I Will Fear No Evil

2              Time Enough for Love

3              Starship Troopers

4              For Us, the Living: A Comedy of Customs

5              The Door Into Summer

6              Double Star

7              Beyond This Horizon

8              Stranger in a Strange Land

9              How to Be a Politician

10           Rocket Ship Galileo

11           Space Cadet

12           Red Planet

13           Farmer in the Sky

14           Between Planets

15           The Rolling Stones

16           Starman Jones

17           The Star Beast

18           Tunnel in the Sky

19           Time for the Stars

20           Citizen of the Galaxy

21           Have Space Suit - Will Travel

22           The Future History of Robert Heinlein: Volume I

23           The Future History of Robert Heinlein: Volume II

24           Friday

25           The Number of the Beast

26           Job: A Comedy of Justice

27           The Cat Who Walks Through Walls

28           To Sail Beyond the Sunset

29           Podkayne of Mars

30           Sixth Column

31           Expanded Universe

32           Creating a Genre

33           The Moon is a Harsh Mistress

34           New Worlds to Conquer

35           Glory Road

36           The Puppet Masters

37           The Nonfiction of Robert Heinlein: Volume I

38           The Nonfiction of Robert Heinlein: Volume II

39           The Heinlein Letters: Volume I (Campbell)

40           The Heinlein Letters: Volume II

41           The Heinlein Letters: Volume III

42           Farnham's Freehold

43           Tramp Royale

44           Screen Writing of Robert A. Heinlein: Volume I

45           Screen Writing of Robert A. Heinlein: Volume II

46           Requiem

 

Se pueden observar algunos tomos de no ficción, como los que llevan dicho título y los de las cartas. Estos volúmenes vienen ordenados cronológicamente. Como detalle curioso, el primer tomo de las cartas está dedicado exclusivamente a la correspondencia con Campbell, incluyendo respuestas allí donde ha sido posible obtenerlas (algo no muy habitual en este tipo de recopilaciones), y podemos leer, por ejemplo, la carta que lo inició todo, la que Heinlein le envió a Campbell cuando envió su cuento La línea de la vida.

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Con tanto libro, yo necesitaba algún tipo de plan maestro para irlo leyendo todo. Como me conozco lo suficiente, leer un volumen de cartas de un tirón es tarea imposible para mi, así que pensé que debía tomar algunos volúmenes poco a poco. Es cierto que algunos poseedores de la colección han decidido leerla de principio a fin conforme la numeración publicada, como este, que al parecer o bien se cansó de leer, o bien de escribir reseñas tan largas.

Mi caso es diferente. Si a mi TOC descrito en la sección (entrada) anterior, añadimos mi necesidad de empezar por el principio, como le pasa a Asimov con su divulgación, nos podemos encontrar con el plan maestro de amplias proporciones que voy a describir aquí.

Lo primero que tenía que hacer es leer la biografía de Heinlein, y qué mejor y más completa que la de Patterson, que por cierto es el comentarista del Virginia Edition, pues cada libro, aparte de la restauración al original (dicen que Podkayne of Mars cambia como de la noche al día y se vuelve mucho más interesante –ya le tocará), contiene una serie comentarios e introducciones repartidas entre la propia Virginia (la viuda de Heinlein) y el citado.

Pero una piedra no hace camino, así que también quería otras obras situadas fuera de la versión oficialpolíticamente correcta, así que busqué y encontré incluso un libro que ya había leído y no recordaba haberlo hecho.

Por lo tanto, mi base lectora y mi guía para avanzar en la lectura de Heinlein al completo, se basa en los siguientes tres libros, dos de los cuales todavía se pueden encontrar fácilmente, y el tercero, también, pero en canales alternativos:

 

•      Patterson - Heinlein. In Dialogue with His Century (2 volúmenes)

•      Farah Mendelsohn - The Pleasant Profession of Robert A. Heinlein

•      J. Daniel Gifford - Robert A. Heinlein: A Readers Companion

 

El último es una mera guía de lectura, que a su vez recoge varios listados, ordenados de varias formas, sobre la obra y vida de Heinlein. Aparte de eso, comenta todas y cada una de las obras del autor. El libro fue escrito antes de que se publicara el Virginia Edition, así que puede contener información errónea, incompleta, diferente o incluso sin viciar por la versión oficialmente aceptads.

Existen más libros, que no voy a leer, porque si no, en lugar de centrarme en la obra de Heinlein, me centraría en su vida. El listado siguiente está sacado de aquí:

 

·      2019 – The Pleasant Profession of Robert A. Heinlein by Farah Mendlesohn (477 pages)

·      2018 – Astounding: John W. Campbell, Isaac Asimov, Robert A. Heinlein, L. Ron Hubbard, and the Golden Age of Science Fiction by Alec Nevala-Lee (532 pages)

·      2014 – Robert A. Heinlein: In Dialogue with His Century: Volume 2: The Man Who Learned Better (1948-1988) by William Patterson, Jr. (672 pages)

·      2014 – The Heritage of Heinlein: A Critical Reading of the Fiction by Thomas D. Clareson and Joe Sanders (232 pages)

·      2010 – Robert A. Heinlein: In Dialogue with His Century: Volume 1: Learning Curve (1907-1948) by William Patterson, Jr. (624 pages)

·      2006 – Heinlein’s Children by Joseph T. Major (457 pages)

·      2001 – The Martian Named Smith: Critical Perspectives on Robert A. Heinlein’s Stranger in a Strange Land by William H. Patterson (193 pages)

·      2000 – Robert A. Heinlein: A Reader’s Companion by James Gifford

·      1999 – The Robert A. Heinlein Interview and Other Heileiniana by J. Neil Schulman

·      1989 – A Guide Through the Worlds of Robert A. Heinlein by J. Lincoln Thorner (54 pages)

·      1989 – The World Beyond the Hill: Science Fiction and the Quest for Transcendence by Alexei and Cory Panshin

·      1987 – Robert A. Heinlein by Leon Stover

·      1980 – Robert A. Heinlein: America as Science Fiction by H. Bruce Franklin (209 pages)

·      1980 – SF in Dimension: A Book of Explorations by Alexei and Cory Panshin (414 pages)

·      1978 – Robert A. Heinlein (Writers of the 21st Century) by Joseph D. Orlander and Martin H. Greenberg

·      1968 – Heinlein in Dimension by Alexei Panshin

 

He de comentar que he leído el de Alec Nevala-Lee y es muy bueno, pero al no estar completamente centrado en el autor que nos ocupa, no voy a releerlo. Otra de las cosas que se comentan en el de Farah, es que algunos de estos libros resultan ser bastante parciales y críticos con Heinlein, ocultando obras de este para resaltar las facetas que a los autores les interesan, generalmente negativas.

Y nos queda el tomo 46 de la colección, que no tiene mucha coherencia con los demás, pues recoge una recopilación póstuma con algunos relatos y una buena colección de panegíricos y comentarios de otros autores y gente más o menos famosa que conoció al autor, y es el volumen que estoy leyendo en la actualidad, aparte de los tres de referencia citados más arriba.

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Ya para terminar esta sección, como se habrá supuesto por el desarrollo de esta, mi idea es ir leyendo la biografía de Heinlein de Patterson, complementándola con los otros dos libros, y a su vez ir recorriendo los tomos recopilatorios en un orden más o menos cronológico, para lo cual me he construido la siguiente tabla:

 

Título

Año inicia

No ficción I

1923

Correspondencia II

1923

Correspondencia I

1939

Creating a Genre (Ficción)

1939

Screen Writings I

1940

New Worlds (Ficción)

1942

Screen Writings II

1952

Correspondencia III

1960

No ficción II

1973

 

Es decir, cuando en la biografía llegue al año 1923, empezaré a leer los tomos de No ficción I, y el segundo de la correspondencia, e iré avanzando más o menos de forma cronológica. 

Quedan pendientes la recopilación de la Historia del futuro y el Universo Expandido, que leeré como si fueran un solo libro cuando más o menos llegue al ecuador de la fecha de los cuentos publicados.

Evidentemente, esto es una guía no obligatoria, y ya veremos cómo sale. 

Finalmente quiero comentar que falta una novela del autor que se publicó bastante después que el Virginia en 2012, y es The pursuit of the Pankera, publicado en 2020 como un fix-up de Tiempo para amar, o más bien como una versión alternativa pero que, con un poco de maña, juntando ambos libros, nos queda una versión (muy) extendida de una sola novela.


 

sábado, 22 de abril de 2023

Virginia Edition, o cómo leer las obras completas de un autor (I)

 Eso de intentar leer la obra completa de un autor es algo consustancial en mi. Supongo que tiene que ver con mi TOC (que no es Índice de Materias, sino Manía Compulsoria) ya que, si un autor me gusta, quiero leer más de él hasta llegar a absorberlo totalmente, dejándolo seco como una araña chupa todos los líquidos de un insecto, aprovechando así al máximo ese afán placentero de la lectura gustosa.

Entre mis autores preferidos están, cómo no, Verne, seguido de Dickens y Galdós (que alguien llamó el Dickens español) y, entre los de ciencia ficción, Asimov y luego Heinlein. Pero el tiempo pasa, y los gustos cambian, y estos dos últimos autores han ido gustándome hasta que pude acceder a sus biografías, y entonces la cosa se enfrió totalmente.

Asimov me enfrió totalmente por sus manías en la Vida Real (tm) de ir tocando culos, besuqueos varios y demás tejemanejes sexuales e incómodos, antes y ahora, abusando de su fama como autor de ciencia ficción. Además, como escritor sin más, su obra ha envejecido bastante mal.

Heinlein, que al parecer en la Vida Real (tm) fue todo un caballero con las féminas (y un león con los hombres), tenía (tiene) otro problema: su fijación con tener sexo con madres y hermanas, a veces incluso menores de edad, fijación que va in-crescendo en su obra hasta las finales, en las que no se corta nada de presentar sexo con madre (en Tiempo para amar) y hermanas e incluso hijas (en El número de la bestia y sus continuaciones). También aparecen otros temas menos llamativos, como el hecho de que las mujeres, independientes y liberadas, pero ganosas de casarse y convertirse en una fábrica de niños.

Por lo tanto, y en base a eso, dejé de leerlos. 

Pero el tiempo pasa, y el engurrio aprieta, y los autores nuevos tampoco es que me digan mucho, así que, tras la lectura de la segunda edición de La ciencia ficción de Isaac Asimov, de Rodolfo Martínez, y sus comentarios sobre la vida privada de Asimov, hizo que me replanteara mi decisión. Ya había releído algo de Asimov antes de eso, mayormente los cinco volumenes de La Fundación, pero a partir de ese momento decidí volver a estos autores de mi mocedad. Y, de hecho, lo primero que hice fue comprar una edición de Los propios dioses, novela del Patillas que no había leído todavía.

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Al cabo de unos días, dándole vueltas sobre cómo leer a Heinlein, y recopilando información de aquí y de allí (ya sabéis, mi manía compulsora de leerlo todo), recordé el Virginia Edition, que no me acuerdo cuándo descubrí, pero que desde aquel momento no hizo más que hacerme ojitos, o más bien llamarme con locura durante mis sueños.

Se trata de la obra definitiva de Heinlein, fijada por su viuda, recuperando las partes cortadas y cambiadas por los editores y otras necesidades del momento, recogida en cuarenta y seis volúmenes encuadernados en piel (que dudo mucho sea realmente piel) y tapa dura, papel de calidad y cosido, con una fuente muy bonita y de fácil apertura y lectura.

Mientras mantuve la decisión de no volver a leerlo, la sensación de necesidad de tener esa obra no era muy alta, pero en el momento en que decidí volver, bueno, se disparó hasta niveles bastante importantes. Lo único que me podía echar atrás era el idioma, inglés, pero resulta que Heinlein es muy fácil de leer si tienes algo de experiencia con el idioma, como es mi caso. De hecho, apenas necesito el diccionario con este autor ya que, si alguna palabra o expresión se me atasca, en general la suelo sacar por el contexto.

Luego llegó el tema del coste de la misma. No es barata. No lo es ni siquiera considerando la cantidad de volúmenes, cuarenta y seis, de lujo y con dorados que supongo serán pintura porque no se despegan al tocarlos con el dedo, aunque el tiempo dirá. 

Y finalmente entró la paga extra de mayo (bueno, más bien entrará), y la relativización del precio, pues sumando los costes de aduanas, resulta ser más barata que, por poner otra cosa que me tienta algo, el monitor de Apple, el más barato de todos. Y estos libros no se obsoletan precisamente, así que la decisión estaba tomada.

Dicho y hecho, un domingo por la tarde hice el pedido y, unas tres semanas después, con algún que otro incidente relatado en otro lado, y mucho más rápido de lo esperado, dos cajas llegaron a mi casa, con un pago de aduanas casi un cincuenta por ciento inferior al calculado, asumiendo un IVA del 8%, aunque parece que solo han cobrado los gastos, y que hay un acuerdo entre Estados Unidos y Europa de no cobrar IVA por las importaciones y exportaciones de libros. 

Y ahora residen en mis estanterías, ocupando balda y media, y en esta serie de entradas os iré contando sobre la colección y su lectura.


 

lunes, 1 de agosto de 2022

De ePub a PDF. Así lo hago yo

Esta entrada es un tanto peculiar, ya que va acompañada de podcast, y no se trata del experimento que suelo hacer, que es escribir más o menos lo mismo que leo luego en el audio. 

En este caso, la entrada es el complemento necesario e imprescindible del podcast LM575, que continua con el anterior, LM574, o que más bien lo complementa y lo amplía.

Como os cuento en esos audios, mi mayor problema a la hora de leer in e-book es el tema de la sincronización. Podréis pensar que existe una solución sencilla: usar el mismo dispositivo siempre. Así, da igual si no sincroniza porque siempre será el mismo. 

Personalmente esto me genera una serie de problemas, que paso a enumerar:

  1. No siempre tengo acceso al dispositivo, porque se me haya olvidado o simplemente no pensé que me haría falta.
  2. Está sin batería. Más común de lo que parece.
  3. Es incómodo usarlo en según qué momentos. Por ejemplo, no puedo con los Kindle de tinta por las noches, aunque estén con la luz amarilla y tengan el texto invertido.
  4. No todo aparato sirve para leer todo. Un aparato de tinta electrónica, sobre todo si es de seis pulgadas, se lleva bastante mal con los libros técnicos y las imágenes en color.
  5. Soy un puto gandul de mierda y si no lo tengo al alcance de la mano, no me levanto a por él.

Además, yo quiero leer el mismo libro en diferentes dispositivos, y punto. Estamos casi a mediados del siglo XXI. Ni coches voladores ni todos calvos, así que al menos se sincronicen las posiciones de lectura, joder.

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Vale. Vamos a suponer que tenemos un e-book en formato ePub. Si no está en formato ePub, usáis Calibre para convertirlo, aunque lo que os voy a contar aquí vale cualquier formato que acepte el programa Calibre.

Podríamos utilizar Word (o Pages, o Libre Office, o cualquier programa editor de textos que os salga de la corcusilla). En ese caso la forma de hacerlo es bien sencilla: con Calibre, convertís vuestro e-book a DOCX, lo abrís con el editor de textos, poneis el diseño que os dé la gana, formato de página, párrafo, tamaño de fuente, de página, interlineado, etc., y guardáis como PDF si vuestro editor lo soporta y si no, pues lo imprimís a PDF.

Hala, circulen que aquí no se vende nada más.

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Podéis seguir las reglas que os pongo más abajo sobre tamaños y demás para hacerlo con cualquier editor de texto, pero el resultado no es óptimo. 

¿Cómo que no es óptimo? Es muy sencillo. Solo os pongo una captura de uno de los PDF que yo me genero. Mirad el pie de página. Eso no se puede hacer ni con Word ni con ningún otro editor de texto.




 

Lo veis, ¿no? En qué página estás, el total de páginas del libro, el porcentaje total que llevas leído del libro, la página actual dentro del capítulo en el que estás, el total de páginas del capítulo actual y su porcentaje.

¿Y por qué PDF? Pues como ya he dicho en el podcast, es el único formato que tiene un estándar de anotado y que todos los programas visores respetan, o deben respetar.

Aparte, está el hecho de que, siendo un formato de página fijo, con anotar la página en la que vas en cualquier otro lado es suficiente para seguir leyendo en cualquier aparato con el sistema operativo que quieras.

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NOTA Añadida después de publicar el podcast: sería interesante que antes de hacer la conversión a PDF, instalarais y aplicarais el Plugin "Hyphen This" desde Calibre, para que el texto quede guionado y luego los párrafos se vean más homogéneos.

Enga, vamos al tajo. Yo os voy a poner las opciones que tengo yo, que son las que me van bien. Vosotros podéis intentar otras, o variarlas un poco. Personalmente, como veis en la captura anterior, a mí me gusta el texto apretadito y con una fuente “antigua” que en este caso es FCaslon 30 ITC. Book Man Old Style (que viene con Windows o con Word también me valdría). 

Abrís las preferencias de Calibre y os vais a “Common Options” u “Opciones Comunes”. Mi Calibre está en inglés, así que la traducción podría no ser esa. En “Look and Feel”, elegís embeber la fuente con la que queráis generar el PDF, y solo el subconjunto de “letras” usado. Si os gusta el texto apretadito, cambiad también lo del interlineado de 120% a 80%:


 

Ahora, en la pestaña de “Styling” (“Estilo”), si os va el texto apretado, poned “p { line-height: 0.9; }”:

 


Aplicáis los cambios y vamos a lo bueno. En “Output Options” seleccionáis “PDF Output” y poneis:

  • 14x22 Centímetros (que no se os olvide lo de centímetros). Esto genera un tamaño de página que se ve aceptablemente bien en un iPhone en apaisado (y en vertical si tienes buena vista), más que bien en un iPad de 11 pulgadas, tanto en horizontal como en vertical y también en el de 12.9. Lo mismo pasa con las tabletas y teléfonos androide.
  • FCaslon 30 ITC o la fuente que os guste.
  • 20 px como tamaño de fuente por defecto. Aquí podéis jugar un poco. Este tamaño de fuente, junto al de página, genera un PDF que es un documento a caballo entre un libro de bolsillo con una fuente grande y uno de “novedad” con una fuente decente, así como uno de divulgación.
  • 16 px para la monoespacio.
  • 40 pt para los márgenes. Lo suficientemente grande para anotar y pequeño para que no sea excesivo. Con esto podéis jugar. Yo si espero anotar mucho en los márgenes, le pongo 70 px en los verticales.
  • La plantilla de cabecera:

<header style="justify-content: center;font-size:x-small"><div  class="even_page">_AUTHOR_</div><div class="odd_page"><i>_TITLE_</i></div></header>

  • La plantilla del pie:

<footer style="justify-content: center;font-size:x-small"><div></div><script>document.currentScript.parentNode.querySelector("div").innerHTML =  ""+ _PAGENUM_ +" of " + _TOTAL_PAGES_ +" (" + parseInt(_PAGENUM_*100/_TOTAL_PAGES_) + "%) / " +_TOP_LEVEL_SECTION_PAGENUM_ + " of " + _TOP_LEVEL_SECTION_PAGES_ + " ("+ parseInt(_TOP_LEVEL_SECTION_PAGENUM_*100/_TOP_LEVEL_SECTION_PAGES_) +"%)"</script></footer>

Tal que así:

 


Con eso, generáis documentos como del de arriba del todo.

Pudiera ocurrir que el pie de página generado no sea el que queráis, porque el libro tenga una división en partes en lugar de capítulos y lo que os muestra es eso: tres grandes partes de muchas páginas. Hay forma de arreglarlo, pero romperéis el índice de materias o la lista de capítulos. Yo en general lo suelo dejar sin arreglar, porque siempre puedo mirar el TOC en la aplicación que esté leyendo y ver en qué página termina el capítulo.

Para arreglarlo, hay que editar el ePub con Calibre y cambiar el TOC, o volver a generar un nuevo TOC basado en el TAG que índice el cambio de capítulo, que muchas veces suele ser H2 o H3. Cuando generéis el PDF, tenéis que forzar la creación de un nuevo TOC, y en la especificación de qué es una entrada, poner el TAG adecuado. Y a veces incluso, con los ePub más guarretes, hay que tocar el CSS y reconvertir el e-book.

Si lo del párrafo de arriba os suena a chino, dejad las manitas quietas y seguid lo que os he explicado y no la lieis parda con el fichero generado. No vais a romper nada, pero os va a generar un PDF de mierda. Es preferible tener lo de las tres partes, que no uno sin TOC o con una entrada por cada párrafo, etc..

Vale.

Ahora sí, circulen. 


viernes, 27 de agosto de 2021

El Sol, por P. A. Secchi S. J. 1879

 Este es uno de esos libros que uno se encuentra en cuando va podando librerías, le resulta curioso, no se lo venden nada caro, y decide comprarlo para luego dejarlo olvidado en cualquier rincón de la estantería.

Así ha estado esta obra, publicada en 1879 y comprada hace al menos veinte años no recuerdo dónde, pero seguro que barata en algún puesto callejero.

Yo conocía al Padre Secchi de mis lecturas de Asimov, y sabía —sé—, que fue un astrónomo italiano bastante famoso, orientado a la investigación planetológica ya que de hecho aparece varias veces tanto en las obras de divulgación astronómica de Asimov, como en otras revistas estilo Investigación y ciencia. 

La obra fue publicada originalmente en Francia en 1875 y traducida al español en 1879, y cubre todo lo que se sabía en la época sobre el Sol, añadiendo en esta segunda edición algunos avances de última hora.

Son dos tomos, de 400 y 500 páginas respectivamente, tamaño más o menos cuartilla, tapa dura y que ha resistido bastante bien el paso del tiempo, al menos los libros que tengo yo, sin apenas manchas de óxido.

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Es de muy fácil lectura, salvando las distancias de más de ciento treinta años, sin mucha figura retórica al uso, aunque hay pasajes bastante farragosos debido a las descripciones de aparatos y experimentos que resultan poco menos que incomprensibles.

Lo interesante del libro es cómo recoge lo que se sabía sobre el Sol en la época de la escritura, y cómo se las ingeniaban para llegar a conclusiones con tan poca (y tan difícil de conseguir) información.

El autor clava la descripción de las manchas solares, las protuberancias e incluso se acierta bastante con la medición de la rotación y del hecho de que dependiendo de la latitud, ésta es más rápida o más lenta.

Bueno, he de reconocer que hay demasiado sobre eso. Varias tablas recogiendo tamaños, formas y variaciones, amplias descripciones intentando llegar a una coherencia que realmente no existe, y una explicación final acertada pero de la que el propio autor afirma desconocer por qué se generan.

Otro acierto es la distancia de la Tierra al Sol, y no recuerdo haber leído nada sobre su masa.

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Nos encontramos también en plena explosión de la espectroscopia de masas, rayas de elementos y demás, y aquí se nota que no es el fuerte del autor, aparte de que se equivoca en analizar los espectros del Sol, tanto los de absorción como los otros, poniendo elementos que no existen y dejándose otros como el helio… Posiblemente sin tener en cuenta que parte de las mediciones serían de elementos situados en nuestra propia atmósfera, sin descontarlos o ni siquiera nombrar la posibilidad de la contaminación atmosférica.

Sin embargo, en el segundo volumen, puede que escrito unos meses después, acierta en detectar helio, nombre dado al elemento desconocido en la Tierra pero presente en el Sol, pues hasta donde sé fue detectado por primera vez ahí. Y al final del libro comenta sobre los espectros de otras estrellas, pero sin indicar su composición aunque sí hablando del corrimiento hacia el rojo y la sorpresa de que al parecer todas las estrellas se están alejando de la nuestra… para terminar diciendo que es absurdo que nuestro Sol fuera el centro del universo, pero sin indagar más en la posibilidad de la expansión del universo.

Es a partir de la detección del helio, elemento que Secchi nombra como desconocido, cuando el libro entra de lleno en una serie de errores, como atribuyendo, tras una serie bastante laboriosa de cálculos, una temperatura de más de cinco millones de grados a la superficie del Sol (cuando la realidad es de unos 5500 grados centígrados).

Otro error es la explicación sobre la generación de calor y radiación, que la basa en la contracción gravitatoria y pasa de lado el problema de la presión.

Ojo, no estamos criticando al autor, ni mucho menos. Es lo que había y lo que se sabía en la época, desconociendo la posibilidad de la energía nuclear, que ni siquiera se había empezado a barruntar.

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Ya para terminar, decir que el primer volumen contiene al final reproducciones fotográficas del Sol (una de ellas con una serie de puntos de color rojo, quizás pintados a mano), y el segundo trae varios insertos de reproducciones de espectros. Ambas cosas deberían ser carísimas de producir en la época.

miércoles, 4 de agosto de 2021

Retomando el blog

Antes de empezar a publicar por aquí de nuevo, os cuento qué ha sido de mi Vida 2.0 (TM). A lo largo de estos casi tres años, he visto Rayos Z más allá de las Puertas de Tanhaüsser (o como se escriba), he cruzado los parajes infinitos de los mares de Caladan y me postrado a los pies de la Emperox... 

 

Bueno, chorradas aparte, os cuento que tengo no uno sino dos podcasts, y que en este momento también escribo una newsletter de periodicidad irregular pero continuada y que me he vuelto todavía más gamberro. 


Podcasts 

Como os comentaba, tengo dos podcasts: 

  • Leña al mono que es de goma, no apto para menores de edad ni para personas de piel sensible. Ahí es donde desahogo todas mis pasiones más abyectas, critico lo que no está escrito y suelto palabrotas a base de bien. Pese a todo ello, como siempre, no me corto un pelo en volcar lo que pienso y cómo lo pienso, así que si te decides a escucharme, hazlo fuera del alcance de los niños. Aquí el podcast, aquí el feed pero vamos, que lo puedes encontrar en tu podcatcher favorito simplemente buscando por el título. La portada es un gorila espalda plateada con cara de mala leche. 
  • Loleido: libros sin horas. No, no es una falta de orografía la ausencia del símbolo diacrítico está puesto a propósito y se lee con la acentuación en la e. Y sí, este podcast va sobre literatura y en él suelo comentar algunas (que no todas) mis lecturas; las que me han gustado y las que no. No tiene periodicidad, así que te puedes encontrar con dos episodios la misma semana y luego tres semanas de sequía. Pero no, no está abandonado, simplemente se trata de no confirmar el dicho “no abrir la boca y parecer tonto, que abrirla y confirmarlo”. Aquí el podcast, aquí el feed, e igual que con mi Leña, busca y encuentra. 

 

Newsletter 

Solo tengo una (y ni falta que me hace tener más), y el título, bueno, el título es Me importa una mierda porque la idea original era despotricar todavía más que en el Leña, pero al final está tomando otro camino y lo más posible es que le cambie el nombre. 

 

Fin 

Y como en todas mis cosas, todo es público, gratis de trinca y completamente desinteresado. Eso sí, si alguien quiere esponsorearme, estoy abierto a ofertas. Básicamente, la única oferta que aceptaría sería la que me permitiera dejar de trabajar el resto de mi vida. Y ojo, no soy caro, un millón de euros libres de impuestos me valdrían. Tampoco es que me quede tanta vida, que uno ya va peinando cañas, digo canas. :-P 

 

lunes, 2 de agosto de 2021

Queda abierto este pantano

Son esas cosas que le pasan a uno. Resulta que tuve un par de años un dominio propio (y lo sigo teniendo, ojo), pero me cansé de mantenerlo y di de baja el hosting. Previa creación del dominio y del hosting, cerré este (y otros blogs, como Kindle Man).

Han pasado unos meses y en un momento de aburrimiento aburrido, me ha dado por mirar todos mis blogs aquí en Blogger y... bueno, engurrio y demás, creo que voy a volver a abrir al menos este. Blog para todo, porque al final, pese a tener blogs temáticos, publicaba de todo en todos.

Hala.

Queda abierto (que no inaugurado) este pantano.

Virginia Edition, o cómo leer las obras completas de un autor (VIII): Expanded Universe (31)

Este es el libro más infumable de los publicados por el autor en vida. Incluso podríamos decir que lo es de toda la producción literaria de ...