domingo, 22 de enero de 2012

El cuervo y otros relatos, Isaac Belmar

¿Sabes quién es Isaac Belmar? Pues te pasa como a mi, que es la primera vez que lo oigo. Pero junto a Gómez-Jurado, no va a ser la última.

El libro se puede conseguir gratis por una mísera cantidad, y si no lo encuentras, pídeselo al autor (no te olvides de decirle en qué formato lo quieres).

Es una recopilación de relatos ya publicados “en Antologías junto a nombres mucho más grandes, y sin duda más sabios, que el mío, como Savater, Leguina, Nieva o Dragó por comentar sólo algunos”.

Y un rollo para tu boca. Tu no tienes nada que desear a ninguno de ellos. (A Dragó ni lo incluyo, sobran los pedantes), al menos en esta recopilación.

La antología comienza con El Cuervo que rinde homenaje al Poe gótico y oscuro del poema homónimo. Y al de Annabel Lee. Y a otras obras del autor. En una historia que nada tiene que ver con las obras de Poe te vas encontrando pequeñas perlas, referencias muy bien conseguidas e imbricadas en el desarrollo del relato.

Chapó. Me quito el sombrero. Has hecho que me recorran escalofríos por la espalda, cosa que hace mucho tiempo no me pasaba con ninguna literatura.

Los demás cuentos también están bien, pero nada comparado al primero. Bueno, sí, el último. El inédito. Pensaba que lo que has escrito no podía ocurrir: una visión original y muy bien trajinada del endogámico y más que manido subgénero de los zombies. De nuevo olé tus cojones.

Finalmente, a modo de promoción, incluye unos pocos capítulos de su nueva novela, que puedes comprar en Amazon a precio de risa.

En fin, toda una gozada de libro. Más que recomendable, imperdible.

sábado, 21 de enero de 2012

Darkship Thieves, Sarah A Hoyt

Este libro es el primero de una futura serie que ya cuenta con una nueva obra, que no pienso leer y ni siquiera mirar el título del segundo que ha salido hace poco.
No es que la obra esté mal, sino que se trata de un libro más de aventuras de ciencia ficción, sin otro interés que la aventura, un tanto deslavazada, de la protagonista, cuando huye de su padre y descubre a las Naves Negras, que forman parte de una colonia de humanos genéticamente modificados y que han huido a un asteroide.
Allí se inicia el crecimiento interior de la protagonista, que pasa de ser una adolescente malcriada a un ser más o menos consciente de sus poderes -modificaciones genétícas- y de su propia persona en relación a las de su entorno.
Es entonces cuando Vuelve a la Tierra para descubrir que su destino es el de mero cuerpo para que su padre pueda transferir su cerebro. Vuelve a escapar y esta vez descubre la cruda realidad del gobierno de la Tierra.
Pese a todo el tono místico-mesiánico de la novela, y a la agilidad del argumento, no termina de llenar porque no es una novela introspectiva pero tampoco de aventuras, sino algo situado en el centro, que encima se vuelve desesperadamente lenta justo en el centro.

sábado, 14 de enero de 2012

Destino la Luna, Robert A. Heinlein

Cuando el gobierno retira el permiso para probar el motor atómico de la nave espacial que los va a llevar a la Luna, los tres personajes no se lo piensan un momento: la encienden y se van.
El libro, o más bien novela corta, narra todas las vicisitudes del engaño, el viaje y el infausto retorno de la nave, con la complicación añadida de que el gobierno de los Estados Unidos, una vez la inevitabilidad del viaje, los obliga a aterrizar y a reclamar el territorio para ellos.
No quiero desvelar el final del libro, pero es un poco triste y desde luego no se puede comparar ni de lejos a su otra conquista de la Luna: El hombre que vendió la Luna.

miércoles, 11 de enero de 2012

La puerta del tiempo, Robert Heinlein

Obra de juventud, cortita, juega con la paradoja del viaje en el tiempo y retornar hacia uno mismo para encontrarse a sí mismo. Lo demás es el camino para contarnos hasta cuatro veces la misma escena vista desde cada tiempo del mismo personaje.
Bob Wilson tiene que terminar su tesis en una noche. Está en todo el meollo cuando se abre un portal a su espalda y aparece un tipo que le dice que tiene que cruzarlo y viajar a más de treinta mil años en el futuro.
Bob se niega, y aparece un nuevo personaje en la habitación por el mismo portal, que le dice que no tiene que ir.
Luego recibe una llamada telefónica de sí mismo. Y las cuatro situaciones son contadas desde el punto de vista de cada uno de los yos que conforman al propio personaje.
Tras este tete-à-tete literario, un tanto complejo y a veces un poco cansino, la historia sigue para volver a llegar al principio.
La obra es mediocre ahora mismo, pero seguro que en su momento causó cierta sensación.

sábado, 7 de enero de 2012

The Sky Dark Labyrinth, Stuart Clark

Esto no es una novela, es una biografía novelada, o más bien un período histórico novelado, y encima no es que sea muy buena que digamos. El autor quiere cubrir a Kepler, Galileo y la confusa época en que ambos vivieron, uno en Alemania y otro en Italia, y se queda en el camino.
Las pinceladas biográficas de ambos personajes son escasas (aunque se centra más en Kepler que en el otro), y demasiado confusas y separadas en el tiempo.
Por otro lado el tema de acontecimientos históricos tampoco está muy bien llevado, con pequeños esbozos casi inexistentes.
Lo único interesante del libro es la imbricación de Kepler y Galileo dentro de la propia sociedad visto como si fuera una película, pero se queda, también en este caso, a medias, porque no hay ningún componente de intriga ni interés argumental.
En resumen, estamos ante una biografía novelada bastante pobre porque intenta ser una novela y ante una novela bastante deficiente por la carencia de argumento e interés. Además, en ambos casos todo queda un poco como cogido con pinzas y sin llegar a ningún tipo de conclusión.
El libro forma parte de una trilogía. El siguiente volumen trata sobre Newton y el tercero y último, sobre Einstein.

miércoles, 4 de enero de 2012

Ghost in the wires, Kevin Mitnick

El libro es una autobiografía del autor, en el que cuenta sus hazañas como hacker desde su más tierna infancia hasta la finalización de su última instancia en la cárcel.
En cierta medida se desmitifica a sí mismo, explicando con coherencia y buena letra qué y cómo lo hizo, lo que significa que asistimos a todo el esplendor del supuesto hacking ético y a cómo la ingeniería social más que los conocimientos técnicos son el centro de sus actividades.
El libro termina siendo un poco cansino, ya que no es más que una secuencia de explicaciones no técnicas y más o menos repetitivas sobre sus actividades. Es decir, que aparte de los temas personales, de sus amistades y vivencias, el libro se centra en los detalles de sus acciones, con explicaciones a veces un tanto prolijas y repetitivas -sobre todo en las partes de la ingeniería social- que terminan cansando no poco.
Uno de los detalles que no explica es cómo vivió. Si bien en algunos momentos nos comenta que trabaja y en qué, en muchas otras épocas simplemente se obvia el tema, con lo que da la impresión de que a veces sí que obtuvo beneficio económico de sus actividades, cosa que él mismo niega reiteradas veces.
La obra finaliza cuando Mitnick nos cuenta cómo, gracias a su experiencia, ahora vive de hacer lo mismo que antes, pero de forma pagada y consentida.
El libro no es apto para los no geek debido a la alta densidad de temas más o menos técnicos, a no ser que te los vayas saltando, pero en ese caso de poco te vas a enterar y lo mejor es dar una vuelta por la Wikipedia en inglés o en castellano.

Virginia Edition, o cómo leer las obras completas de un autor (VIII): Expanded Universe (31)

Este es el libro más infumable de los publicados por el autor en vida. Incluso podríamos decir que lo es de toda la producción literaria de ...